«som» aparece arriba, más pequeño. «ArribAt» entra después, en grande, inclinado y con letras negras y redondeadas sobre fondo blanco. Encima de la A, una figurita salta o baila. No sabemos si llega puntual, pero llega con ganas.
«Som arribat» quiere decir «he llegado» en mallorquín. Se suelta al entrar en casa, aparecer por el bar o encontrar por fin a la cuadrilla. Una manera bien de aquí de anunciarse sin dar más explicaciones.
Para quien siempre entra diciendo «som arribat», sobre todo cuando los demás ya miraban la hora. En una comida, una verbena, un concierto o el bar: apareces, señalas la camiseta y asunto arreglado.














