Tres mopis de colores, cada uno con su cara de susto. Encima, la frase: «caçar mopis». Una escena pensada para quien sale a hacer una cosa, se despista y acaba haciendo tres que no tocaban.
«Caçar mopis» quiere decir literalmente «cazar mopis». En Mallorca se usa cuando alguien va despistado o hace cosas sin mucho sentido. Vamos, cuando parece que está persiguiendo mariposas en lugar de hacer lo que toca.
Para quien ha entrado en una habitación y ya no recuerda a qué iba. O para ese amigo que siempre está en la parra. En una comida familiar no hará falta explicar quién es el auténtico caçador de mopis.





















