«Podere no cabere», así tal cual. Debajo, dos surfistas comparten tabla con la bandera italiana. Mar, acento mallorquín y un italiano pasado por el oído de aquí. Un pequeño lío mediterráneo hecho dibujo.
La frase juega con cómo suena la expresión italiana «potere non capire», que significa «poder no entender». Dicha con oído mallorquín acaba en «podere no cabere». No hace falta dominar idiomas: basta leerla en voz alta y esperar que haga clic.
Es para quien no puede dejar pasar un juego de palabras. Alguien la lee, pone cara rara y vuelve a pronunciarla. Entonces la pilla. Y si no la pilla, mira, «podere no cabere».





















