«Ara» va en cursiva y con trazo fino. «Va de» sigue sin hacer ruido. Y después llega «BÓ», en negro, grueso y bien plantado, con un círculo y una cruz dentro de la palabra. Como toca: primero avisa y luego remata.
En mallorquín, «ara va de bo» quiere decir «ahora va en serio» o «ahora empieza lo bueno». Se suelta justo cuando dejamos de dar vueltas y vamos por faena. El «BÓ» grande deja claro que este es el momento.
Es para quien espera su turno y, cuando llega, anuncia: «ara va de bo». En una comida, cuando sale lo bueno. En la verbena, cuando empieza el jaleo. O en la sobremesa, cuando aparece otra ronda y nadie tenía ninguna prisa por partir.




























