Un caballo negro se levanta sobre las patas traseras mientras el jinete, con sombrero negro, aguanta una bandera roja con una cruz blanca. “Sant” arriba y “Joan” abajo, escrito a mano y sin mucha ceremonia. La escena tiene aire de dibujo animado y va directa al asunto.
“Sant Joan” es como decimos “San Juan” en mallorquín. Aquí el nombre rodea al jinete y deja claro por dónde van los tiros. Caballo, bandera y dos palabras que en Mallorca no necesitan presentación.
Para quien dice “Sant Joan” de toda la vida y reconoce el nombre nada más verlo. Te la plantas para la verbena, para ir a comer con los amigos o para dar una vuelta por el pueblo. El protagonista no es la camiseta: es ese caballo encabritado que parece que no piensa quedarse quieto.










