Una berenjena sonriente, con un solo dientecito, se ha metido dentro del cuenco de madera. Encima se lee «All i Oli». Alrededor están el ajo y el aceite, por si alguien todavía no había pillado la indirecta. La berenjena parece encantada. De momento.
«All i oli» quiere decir literalmente «ajo y aceite» en mallorquín. El dibujo junta esos dos ingredientes con una berenjena y un cuenco de madera. Una escena de cocina de aquí convertida en chiste, justo antes de que alguien empiece a triturar.
Para quien ve el cuenco y ya sabe de qué va la cosa. Para llevarla a una comida, al mercado o a casa de la padrina. Y también para salir de Mallorca y tener que explicar por qué esa berenjena está tan contenta si está a punto de acabar dentro del all i oli.



















