En medio, un murciélago negro sobre fondo blanco. Alas abiertas, ojos bien despiertos y cara de estar a punto de liarla. Debajo, «ratapinada» en cursiva. No necesita nada más: primero ves el bicho y después lees cómo lo llamamos.
«Ratapinada» quiere decir murciélago. Una palabra bien de aquí para ese animal que sale cuando oscurece y siempre parece esconder alguna trastada. El dibujo le pone cara al nombre: mirada torcida, alas desplegadas y cero intención de pasar desapercibido.
Para quien ha oído «ratapinada» desde siempre y pilla el guiño al momento. Por Palma, por el pueblo o tomando algo en una terraza, el murciélago se encarga del resto. Y si alguien no conoce la palabra, basta señalar el dibujo: això és una ratapinada.
Material y confeccion
- 50% algodon peinado e hilado en anillos, 50% poliester
- Tejido medio (7.96 oz/yd² (270 g/m²))
- Interior de forro polar cepillado
- Corte regular
- Talla estandar









