Un árbol de tronco blanco, ramas finas y hojas en varios tonos de verde. Debajo, “3.141592”: las primeras cifras del número pi. Un chiste entre raíces, ramas y decimales que no se acaban nunca.
“3.141592” es una aproximación decimal del número pi: la relación entre la longitud de una circunferencia y su diámetro. Lo mismo en Mallorca que en cualquier clase de matemáticas. Si reconoces las cifras, ja ho tens.
Para quien suelta una referencia matemática y sigue tan tranquilo. En clase, por Palma o en una comida donde siempre hay alguien que sabe un decimal más. El árbol pone la sombra; el número pi, la gracia.






