Un ojo verde ocupa el centro del diseño, perfilado en negro, con el iris oscuro y dos reflejos blancos. Debajo, «MOS VEIM» en mayúsculas negras y letras redondeadas. El chiste se entiende de una mirada: si «mos veim», habrá que abrir bien el ojo.
«Mos veim» quiere decir «nos vemos» en mallorquín. Es lo que sueltas al despedirte de un amigo, un vecino o cualquiera con quien te hayas entretenido hablando. No hace falta fijar día ni hora. Ya nos cruzaremos. Y si no, mos veim un altre dia.
Para quien dice «mos veim» sin pensarlo, incluso cuando habla en castellano. Para quien se despide en la puerta y todavía alarga la conversación diez minutos más. Y para los que viven fuera y echan de menos escuchar estas dos palabras tan nuestras.






