Una figura negra levanta los brazos con un llamp justo encima. Debajo, la frase que lo deja bien claro: «mal no et toqui un llamp». Tres elementos y el susto ya está montado.
En mallorquín, «mal no et toqui un llamp» quiere decir «que no te alcance un rayo». Es una de esas advertencias que se sueltan con genio cuando alguien se la está jugando. El dibujo se toma la frase al pie de la letra.
Para quien ha oído esta expresión en casa, en la calle o de boca de alguien con poca paciencia. Y para quien no, la camiseta trae conversación: verá el llamp, leerá la frase y acabará preguntando qué significa.







