El diseño no necesita personajes. Dice «Això era i no era…» en negro sobre blanco. La A inicial, más alta y estilizada, da paso al resto de la frase. Al final, una línea con aspecto de goteo alarga los puntos suspensivos. Y ahora, a ver quién sigue el cuento.
«Això era i no era…» quiere decir «Esto era y no era…». Es una fórmula mallorquina para empezar cuentos. Una contradicción de las buenas: puede que pasara, puede que no, pero tú escucha. Con esas cinco palabras ya queda la historia abierta.
Para quien oyó cuentos en mallorquín y todavía recuerda cómo empezaban. También para quien los cuenta o deja las historias a medias. En una sobremesa o una reunión familiar, alguien leerá la frase. Y seguro que otro sabe cómo continúa.












