El diseño pone “Bon dia” en grande, con “Bon” en rojo y “dia” sobre fondo amarillo. Debajo, “tot lo dia” en letras más pequeñas. Líneas negras, puntos y otros detalles rodean el texto. Aquí no hacen falta dibujos: toda la gracia está en alargar el saludo.
“Bon dia tot lo dia” quiere decir “buenos días todo el día”. Coge el saludo de siempre y lo lleva un poco más allá: sean las diez o sean las cinco, todavía toca decir bon dia. Porque cambiar de saludo según la hora da más trabajo del que parece.
Para quien entra en el bar con un “bon dia”, llega al trabajo diciendo lo mismo y lo repite cuando se cruza con alguien por la calle. También para quien vive fuera y no quiere perder las costumbres. Un saludo de Mallorca que no mira el reloj.






