Hay cenas que no necesitan carta. Pan, tomate de ramellet, aceite y lo que haya para acompañar: el resto se resuelve solo. "Pa amb oli nacional" exagera a propósito ese apego mallorquín a lo sencillo, porque todos conocemos a alguien capaz de defenderlo en cualquier discusión gastronómica. No es patriotismo serio; es hambre, costumbre y ganas de sentarse a compartir.
El "Pa amb oli" es pan con aceite y, en Mallorca, mucho más que una comida sencilla. El diseño lo eleva con humor a categoría de patrimonio nacional insular.
Para quien sabe que un buen pa amb oli arregla una noche.
















