A la izquierda está el «GEGANT»: grande, de pelo rizado y con un mono verde claro. A la derecha, el «MENUT»: pequeño, también rizado y con pantalón corto rojo. No hace falta darle más vueltas. Cada uno lleva su nombre debajo, por si alguien todavía discute quién es el grande de los dos.
En mallorquín, «gegant» quiere decir «gigante» y «menut», «pequeño». Juntos parecen salidos de una rondalla de las que se cuentan en Mallorca: uno grandote, el otro pequeño y los dos compartiendo historia. Aquí el chiste está en el contraste, tan claro que se entiende de una ullada.
Para quien siempre lleva un menut al lado. O para ese menut que, aunque levante dos palmos, manda más que el gegant. También tiene gracia entre familiares con una diferencia de altura que no necesita explicación: basta ponerse juntos y dejar que el dibujo haga el resto.







