Un moix naranja camina de perfil con una pata levantada y la cola curvada hacia arriba. Tiene el cuerpo bien largo, los ojos redondos y una sonrisita de quien sabe adónde va, pero no piensa contártelo. Sin texto: aquí manda el dibujo.
«Moix» quiere decir «gato» en mallorquín. Es como los llamamos por aquí, tanto si son nuestros como si aparecen por el corral y deciden quedarse. Aunque la palabra no esté impresa, este naranja tiene planta de moix de toda la vida.
Para quien dice «moix» sin pensarlo y para quien se para cuando uno cruza la calle. También para esa persona que visita una casa, saluda al gato primero y después, si eso, pregunta por los dueños.







