Tres cucharas de madera, una junto a otra, en distintos tonos de marrón. Debajo, el aviso: «te’n don amb cuereta». No hace falta dibujar a quien la levanta ni a quien sale por patas. Si has crecido en Mallorca, seguramente ya conoces la escena.
«Te’n don amb cuereta» quiere decir «te doy con la cuchara de madera». Es una de esas frases que se soltaban en casa cuando alguien empezaba a hacer más caso del justo. Tres palabras, tono serio y la cuereta como último aviso. Muy de aquí.
Para quien reconoce la frase antes de acabar de leerla. También para quien recuerda perfectamente quién la decía y con qué cara. Las tres cucharas ponen la imagen; el resto lo hace esa memoria compartida de tantas casas mallorquinas.









