Hojas verdes, brazos y piernas marrones, falda morada y lazo rosa. Esta bleda va bien compuesta, pero el recado no se anda con vueltas: «no siguis bleda». El dibujo convierte la acelga en personaje y remata una frase que en Mallorca se entiende a la primera.
«No siguis bleda» quiere decir «no seas tonta» o «no seas ingenua». Se suelta cuando alguien va despistado, se lo cree todo o tendría que espabilar un poco. Y claro, «bleda» también significa acelga. De ahí las hojas, la falda y toda la gracia.
Es una frase de casa, de amigos y de sobremesa. También ese aviso con cariño que se lleva quien vuelve a caer en la misma. Si en tu grupo hay una bleda oficial —o resulta que eres tú—, el dibujo ya ha encontrado a quién hablarle.






