No todos los insultos tienen que acabar mal. "Cap de faves" suele salir después de una torpeza pequeña, con una ceja levantada y bastante confianza. Tiene el tono justo entre la bronca y la risa: el que lo recibe sabe que se lo ha ganado, pero tampoco hay que hacer un drama. Sirve para reconocer que hoy no has estado fino y seguir con lo tuyo.
"Cap de faves" significa literalmente "cabeza de habas" y se usa como insulto cariñoso o reprimenda para alguien tonto, despistado o poco espabilado.
Para el despistado que ya se lo toma con humor.

















