Madò Coloma conoce el remedio, el vecino y la verdad que nadie se atreve a decir en voz alta. Es una figura de pueblo, de charla a la fresca y de respuestas sin rodeos. Da nombre a esta casa porque resume una manera de estar: observar, opinar cuando toca y no perder el humor. Una madò no necesita presentación; con el nombre ya se intuye el carácter.
"Madò Coloma" representa la sabiduría popular mallorquina: una mujer de pueblo, matriarca directa y con criterio. Da nombre a la marca como guiño al carácter isleño.
Para quien aprecia a las señoras que siempre tienen la última palabra.


































































