Cinco piedras forman una fita en tonos púrpura, azul, beige y gris. La más grande, de color azul oscuro, aguanta la base. Cada una tiene una textura distinta y el dibujo va al grano. Debajo, en cursiva azul claro, se lee «ses fites clares».
En mallorquín, una «fita» es una piedra que señala un punto o marca un límite. «Ses fites clares» habla de tener esas marcas claras, pero también de decir las cosas tal como son. Un juego de palabras muy de aquí: pocas vueltas y cada cosa en su sitio.
Para quien ha visto fites junto a un camino y sabe que las piedras también pueden dejar un mensaje. Cinco bastan para marcar el terreno. Y la frase de debajo, para que no haya dudas.







